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Revista 22

MI PRIMER RECUERDO DE LA MANCHA

  • III Época
  • Diciembre 2009
  • Por Aspas Manchegas
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En el verano de 1969, del 14 al 19 de Agosto, yo tuve el honor de acompañar como responsable a unos veinte chicos y chicas de toda Alemania que habían sido invitados como becarios del español por la Embajada de Alemania a pasar cuatro semanas en España. Durante tres semanas asistieron en Málaga a un curso de español para mejorar los pocos conocimientos del castellano que ya tenían.

En aquella época sólo muy pocos Institutos de Formación Profesional y colegios alemanes ofrecían clases de español como segunda o tercera lengua. Para estos jóvenes entre 17 y 19 años fue una gran distinción el poder viajar a este país muy poco conocido por entonces, a pesar de su rica historia y vinculación con Alemania desde tiempos de los Habsburgo: Carlos I y los Fugger o Fúcares. (De estos personajes y aquellos tiempos, siglo XVI, quedan bellas muestras en La Mancha, como el interesantísimo pueblo de Almagro). Pero dejemos la historia. Ahora sólo empezaba a ser un destino de viajes de estudios y de vacaciones.

El programa de viaje tenía previsto para la cuarta semana una estancia conviviendo con familias en Mota del Cuervo. Nuestro guía local y regional fue D. Arturo Valero Zarco que, ayudado por su familia, nos abrió el mundo de Don Quijote, Dulcinea y Sancho Panza.

Nunca olvidaré la primera visita a los molinos, sobre todo el Molino Goethe. Nos llenó de orgullo que los responsables de la Asociación de Amigos de los Molinos hubiesen dado el nombre de "nuestro" gran escritor y poeta Wolfgang von Goethe a uno de sus emblemáticos y característicos símbolos manchegos.

Durante una semana tanto los jóvenes estudiantes alemanes como los profesores que les acompañábamos pudimos disfrutar y apreciar la gran hospitalidad de los moteños, y las bellezas de la Mancha, con sus llamativos contrastes: el secano de sus extensas llanuras, verdes por sus hermosos y espléndidos viñedos productores de excelentes uvas que nos dan vinos como el Zagarrón y el Varonés, sus interesantes y hermosas Lagunas de Ruidera adonde nos acompañaron algún que otro joven moteño como Herminio Peñalver Palacios: «Nete».

Y no puedo dejar en el tintero nuestra visita a la patria de « Dulcinea » Da Ana Dulce Zarco «Dulceana» ó el celebérrimo Toboso o al magnífico castillo de Belmonte erigido por el gran Marqués de Villena, cargado de historia, refugio de Juana «La Beltraneja» antes y más tarde de la Emperatriz Eugenia de Montijo, ya viuda de Napoleón III. Días inolvidables para todos pues vivimos la «realidad» de Don Quijote y Sancho Panza en esta región tan bella. Y entre los cacharros de barro de los muy interesantes y célebres alfares de las afamadas « Cantarerías » de Mota del Cuervo.

Todos los jóvenes estudiantes nos prometieron a sus tutores leer la obra cumbre de Cervantes después del viaje y lo hicieron. En muchos colegios alemanes Don Quijote y Sancho Panza estuvieron de actualidad gracias a las vivas impresiones del grupo que vivió la Mancha en y desde Mota del Cuervo.

Mi admiración por los valores humanos y universales del Quijote y por la cultura de Castilla-La Mancha iba aumentado durante los años siguientes. Y gracias a mis primeros contactos tuve la ocasión de volver unas cuantas veces a Mota del Cuervo y a la Mancha.

Durante una exposición de pinturas en Soest, en el oeste de Alemania, conocí, al famoso pintor de la Alemania Oriental, Harald Metzkes, que me descubrió su gran interés por el Quijote. "Soy gran admirador de la obra de Goethe, pero Cervantes describe con el Quijote a una persona que fascina por su pureza humana y constituye con Sancho Panza el antagonismo de nuestra sociedad actual."

En el año 2004 Metzkes pintó en óleo, sobre tela de lino, el tema « En un lugar de la Mancha » de 180 x 150 centímetros. "Me fascina su físico, alto, delgado, digno", dijo Harald Metzkes que durante el tiempo de la antigua República Democrática Alemana ya poseía la obra de Cervantes.

Harald Metzkes nació en 1929 y hoy vive cerca de Berlín. Tengo el placer de enviar a nuestra querida Asociación de Amigos de Los Molinos la fotografía de su célebre óleo con D. Quijote que aún con la espada en la mano parece cansado de luchar y deshacer entuertos y que Metzkes titula «In einem Dorf der Mancha»: «En un pueblo de la Mancha», por si la estiman apta para ser publicada en nuestra revista «Aspas Manchegas».

Con el mayor afecto y deseos para el 2010, les saluda un amigo.

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