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Revista 21

LA RUTA LITERARIA PASA, UN AÑO MÁS, – Y VAN CINCO – POR MOTA DEL CUERVO.

  • III Época
  • Diciembre 2008
  • Por Aspas Manchegas
  • 150 lecturas

Durante dos días de abril y mayo del pasado 2008 han visitado tierras moteñas dos grupos de estudiantes de ESO participantes en el programa Rutas Literarias convocado por el Ministerio de Educación y Ciencia —ahora también de Política Social y Deporte—, en el que la Delegación Provincial de Educación y Ciencia contribuye con la ruta «Por tierras y letras de Cuenca». Este año, que es el quinto, los grupos han llegado desde Balmaseda (Vizcaya), Guadiaro (Cádiz), Santa Cruz de Tenerife y Valladolid.

Conviene recordar que el programa Rutas Literarias constituye un recurso educativo destinado a alumnado de 3º y 4º de Educación Secundaria Obligatoria de toda España, y pretende reforzar la información que se imparte en el aula por medio de la realización de un itinerario guiado en torno a un libro, un personaje o un autor relevante sobre el que los participantes trabajarán en sus centros. Finalizado este trabajo, los grupos viajan para conocer los lugares que han servido de inspiración o han guiado la narración leída. En el caso de la ruta que pasa por Mota, tras hacer escala en Belmonte, los participantes tuvieron ocasión de rememorar las andanzas del inmortal hidalgo manchego, en concreto el episodio de los molinos y el de los cueros de vino. El programa, que se desarrolla en el marco de acciones de Cooperación Territorial entre Comunidades Autónomas, trata de contribuir al fomento de la lectura, la Educación en Valores basada en el respeto, la tolerancia y la autoestima, a través de las relaciones, la comunicación y la convivencia entre escolares, favoreciendo el conocimiento y aprecio de la riqueza natural y cultural de las distintas comunidades.

Y como no hay quinto malo, según sostienen los aficionados a la tauromaquia, este año ha dejado un inmejorable sabor de boca en todos los sentidos, y así lo confirman los afortunados visitantes. La variada procedencia y condición del alumnado no ha supuesto obstáculo alguno para que todos los grupos coincidieran en afirmar que la visita realizada a nuestro pueblo ha sido una de sus mejores vivencias. Una vez más, la calurosa acogida de que fueron objeto por parte de la Asociación de Amigos de los Molinos ha dejado en ellos una profunda huella. Comer una caldereta manchega al estilo «pinchar y paso atrás», regada con los ricos caldos de la tierra, o visitar una cooperativa vinícola y el que pudo haber sido escenario de aquella desigual batalla quijotesca con los gigantes, se han convertido para muchos en experiencias difíciles de olvidar. Si a eso añadimos el calor humano con el que fueron recibidos y atendidos, el éxito está asegurado.

Como en años anteriores el programa ha contado con la colaboración inestimable de la Asociación de Amigos de los Molinos, con su presidente y su secretario al frente. Tanto Enrique como Zacarías han demostrado su compromiso con el programa y sus ganas de lograr, como así ha sido, que los participantes se lleven un grato e inolvidable recuerdo de su paso por Mota. Aprovecho estas líneas para expresar mi más sincero agradecimiento por su esfuerzo, y mi deseo de que esta cooperación continúe en el tiempo.

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