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Revista 20

OBITUARIOS

  • III Época
  • Diciembre 2007
  • Por Aspas Manchegas
  • 135 lecturas

EZEQUIEL HA MUERTO
El pasado día 18 de Junio, a sus ochenta y cinco años, nos ha dejado Ezequiel Zarco, uno de los fundadores de Nuestra Asociación de Amigos de los Molinos. Fue de los privilegiados elegidos por Joaquín Piqueras, nuestro genial precursor, en aquellos días de Octubre de 1.955, cuando todo eran proyectos e ilusiones.
Desde aquellas lejanas fechas Ezequiel no abandonó nunca, era el mayor y mejor caso conocido e insólito en la historia de las asociaciones culturales y no lucrativas (por amor al «arte»), perteneciendo siempre a todas Juntas Directivas ¡durante cincuenta y tantos años!, sin fatiga, en épocas de alza y baja, con la constancia de la fe en lo que se cree, colaborando siempre, sin desmayo y tomando «los Molinos» como algo propio. ¡Que bonito y que buen ejemplo a imitar! Puedo asegurar todo lo que aquí digo porque en los años en que fui Presidente viví de cerca su estrecha colaboración ¡No faltó nunca a nada!
Era muy meticuloso, ordenado, detallista, responsable, consecuente, sincero, sin dobleces, directo (a veces incluso, incómodo), pero siempre con la advertencia a tiempo. Yo definiría a Ezequiel como un personaje, aparentemente secundario que, sin relumbrones, con su actuación, como en toda buena obra, adquieren la categoría de protagonistas. Hizo de todo, fue el «todo terreno» de la Asociación, incluso pues colaboró publicando artículos en «Aspas Manchegas», nuestra Revista.
Por su impecable actuación la Asociación le premió, muy merecidamente, nombrándole «Molinero de Honor» el día 5 de Septiembre de 1.993, cuyo Diploma exhibía en su casa con todo orgullo en lugar preferente.
Se nos ha marchado, junto al Señor, un gran amigo y un gran «Amigo de los Molinos».
Ha muerto muy dignamente, en su casa y en su cama, bien asistido por su hermana Teresa y, además, como era buen creyente, confortado con los auxilios espirituales. ¡Que envidia!
¡ Descanse en paz ¡
José Zarco Castellano

MURIÓ EL SACERDOTE VENANCIO CAÑEGO
El sacerdote Venancio Cañego Izquierdo, que nació en Mota del Cuervo hace cincuenta y ocho años, falleció el pasado día 17 de Mayo, a causa de una larga enfermedad. Hasta su óbito ha sido cura párroco de la Iglesia de San Esteban, de la diócesis de Cuenca, en la que se instaló la capilla ardiente. Posteriormente su cuerpo fue trasladado hasta la parroquia moteña de San Miguel Arcángel, donde se celebró la misa solemne de difuntos, con la presencia de numerosos sacerdotes, familiares, feligreses y amigos de las parroquias de Saelices, Tarancón, y San Esteban, en las que desarrolló su actividad pastoral. Al finalizar la Misa, todos los asistentes pasaron a dar el pésame a los familiares, ubicados en los primeros bancos. Finalmente tuvo lugar la procesión hasta el cementerio de la localidad, donde fue enterrado, junto con sus padres.
Venancio Cañego estudió su carrera sacerdotal en el seminario de Cuenca. Los cuatro últimos años de Teología los cursó en la Universidad Pontificia de Salamanca, hasta conseguir la licenciatura en Teología. Cantó su primera misa en la parroquia de Mota del Cuervo, y allí ejerció su primer año de apostolado como coadjutor, y posteriormente siempre estuvo vinculado de alguna forma a la parroquia de Mota del Cuervo. Han sido muchos los elogios dedicados a su persona, entre los que destacan las palabras del alcalde de Tarancón, Raúl Amores, quien lo calificó como una gran persona, siempre dispuesta a colaborar en lo que se necesitase. Los taranconeros le guardarán para siempre un recuerdo cariñoso por su gran calidad humana. Venancio Cañego llegó a Cuenca en la época de Monseñor Ramón del Hoyo, que lo nombró Vicario General. Desde estas líneas nos unimos al dolor de familiares, fieles y amigos.¡Descanse en paz.¡
José Pedroche Morales

ADIÓS A PACO VALBUENA
Nos ha dejado este criptanense de 74 años de edad, artista, con mayúsculas, en el que destaca su obra pictórica de fuerte temperamento, colores cálidos y viva, muy viva. Tocó todos los palos, artísticamente hablando, pero destacó sobremanera en el retrato, al que dotaba de una luz especial, que le situaba en una corriente «impresionista fauvista». En el paisaje manchego la luz vuelve a ser la protagonista, aunque el trasfondo comercial que imprimió a esté genero lo desvirtuó; también fue un gran ilustrador, como lo demuestran sus veinte años dedicados a la litografía y dibujo infantil para la editorial Everest. Ejerció la docencia como profesor de dibujo en varios institutos. Viajó por todo el mundo mostrando su obra, sus cuadros se encuentran de Nueva York a Tokio, pasando por Francia, Holanda, Portugal, etc., hasta que recala en Madrid y comienza su «etapa japonesa» fascinado por la pintura, cultura de este país y la compañía de Momo.
A mediados de los setenta, Francisco Valbuena recalaba en Mota del Cuervo, habitando el molino de Francia, cuya embajada le cedió su uso mientras viviera, pero su relación con Mota venía desde su juventud, donde estuvo trabajando en las labores de decoración y diseño del Mesón. En el año 1993 aparece en Aspas Manchegas una preciosa entrevista, que nos acerca, un poco más, al hombre y al pintor.
Regresa a su pueblo natal, donde es nombrado «Hijo Predilecto» y le otorga nombre a una calle y un parque. Su trayectoria está huérfana de una gran exposición que muestre toda la maestría de este manchego universal. ¡ Hasta siempre, Paco! Z.L-B.B.

PÉRDIDAS IRREPARABLES
El pasado día mes de mayo falleció en Cuenca una joven de 17 años tras sufrir un accidente de moto; era Mª José Cano Moreno, natural de Mota del Cuervo. Asociada de nuestro colectivo desde su más tierna infancia y representante de los valores que tiene la juventud: fue amante de su pueblo, de sus amigos y de los suyos, que no la olvidarán nunca y cuyo consuelo es difícil de proporcionar ante unas circunstancias tan dramáticas, pero aludiendo a la cita de un escritor podemos decir: «A QUIEN DIOS AMA, MUERE JOVEN», uniéndonos y compartiendo su dolor.
El último de los fallecimientos que hacemos constar en estas páginas es el de nuestra asociada Mª Dolores Hernández Cano, que fallecía el pasado mes de octubre. ¡Descansen en paz !
Z.L-B.B.

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