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Revista 20

NUEVO MOLINO DE VIENTO EN URDA (TOLEDO)

  • III Época
  • Diciembre 2007
  • Por Aspas Manchegas
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Afinales del pasado Mayo tuve la necesidad de recurrir a mi querido amigo de juventud José Luis Mujeriego para consultarle telefónicamente un problema sobre pegamentos.
Hacía tiempo que ni nos veíamos ni hablábamos, pero mira por donde le conté que había reconstruido un molino de viento en mi pueblo, Urda, y me animó a que escribiera unas cuartillas para vuestra magnífica revista Aspas Manchegas y diera a conocer mí molino.
Desde mi niñez he conocido estos molinos, los he visto funcionar y era uno de los lugares donde iba a jugar con mis amigos, a cazar grillos que luego metíamos en jaulas para que cantaran en casa.
El último que desapareció fue «El Molino del Manco», que yo visitaba y vi funcionar.
En Consuegra hice mi primera enseñanza en los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Los días que no había clase subía con los amigos a recorrer su magnífica crestería y de paso jugábamos en el castillo.
Ya un poco mayor, me daba cierta envidia que Consuegra tuviera molinos y en mi pueblo no hubiera ninguno. Siempre pensé que si algún día podía, reconstruiría algún molino en mi pueblo. Ese momento por fin llegó. En el año 2004 me puse al habla con las personas que podrían hacer realidad el proyecto; albañiles, arquitectos, los encargados de hacer la maquinaria, etc.
Yo acabé la carrera da Farmacia en Madrid donde actualmente ejerzo, pero siempre he estado muy vinculado a mi pueblo, Urda, al que quiero muchísimo.
Con 73 años y con mucha ilusión he restaurado, mejor dicho, he reconstruido un viejo molino, el del «Tío Rufo».
Todo empezó así: yo tenía unos terrenos en mi pueblo que permuté con el ayuntamiento para hacerme con el lugar que ocupaban las ruinas, actualmente, rehabilitadas del molino.
El alcalde de la localidad, Florencio Fernández, se puso muy contento cuando le presenté el proyecto y desde el primer momento tuve su apoyo, facilitándome las cosas, también mi familia me ha apoyado mucho, sobre todo mi esposa Carmen Viñas. El pueblo también me ha ayudado dándome todo tipo de facilidades: albañiles, carpinteros, etc.
Los carpinteros de Campo de Criptana son los artífices de todo lo realizado en madera.
El molino está preparado para ponerle la maquinaria perfecta y es el próximo proyecto que quiero hacer. Mi idea es que dentro de un tiempo pueda ponerla y conseguir que funcione para poder hacer demostraciones.
Con estas humildes líneas lo que pretendo es que se sepa que en la Mancha del Quijote hay un molino más.
Mi intención es que se hubiera inaugurado el año del IV Centenario del Quijote, pero al final no pudo ser, las obras se retrasaron y hubo que aplazarlo. El terreno donde está el molino es mío, al igual que el molino, pero mi idea es donarlo al pueblo para que los vecinos puedan disfrutarlo. Quiero dejar allí una huella, un recuerdo de mi niñez, pues lo he hecho sin ningún interés, de forma altruista,
Finalmente doy las gracias a mi amigo José Luis por su invitación y a todos los redactores de Aspas Manchegas.
Un abrazo a ese querido pueblo que es Mota del Cuervo.

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