728 x 90

Revista 18

"Amigos del los Molinos" cumple 50 años (II parte)

  • III Época
  • Enero 2006
  • Por Aspas Manchegas
  • 118 lecturas

Pasaron los años. Los molinos y su entorno se fueron deteriorando y llegó un momento, en que aquel paraje ofrecía un aspecto que no era digno de nuestro pueblo.
A finales de los años 80 nace una inquietud en algunos sectores de la población; fue creciendo una sensación de vergüenza por ver los molinos en las condiciones en que se encontraban. Todos hablábamos, todo eran críticas...
Hubo conversaciones entre amigos y convecinos y viendo que en lugar de criticar, lo que había que hacer es actuar, se planteó el resurgimiento de esta asociación.
Tendría como fin la restauración y recuperación de los molinos de viento. Se pretendía también que fuese una asociación con objetivos culturales en torno a los molinos: revistas, conferencias y concursos sobre temas cervantinos.
Las iniciativas empiezan a tomar forma en verano de 1991.
Reunidos en tertulia con miembros de la antigua asociación, se habló del pasado y del futuro de esta. Entre la gente nueva estaba Arturo Valero Castellano, Fermín Moreno Díaz, Emilio Bascuñana, Leandro Quejigo, ...
Se pensó en hacer una reunión formal con antiguos socios y con gente nueva interesada en el tema. Esta reunión se celebró el día 9 de noviembre de 1991. La asociación debía cumplir por aquel entonces 36 años.
De ahí salió una comisión gestora, en la cual se encontraba la que suscribe estas líneas, que vio la necesidad de dar carácter de continuidad a este colectivo que quería rehacerse.
Con el lógico temor de no llegar a ser lo que ellos, como asociación, fueron y contra el condicionamiento de que nunca segundas partes fueron buenas, decidimos hacer resurgirla con su mismo nombre, con sus mismos fines, pero renovada, remozada, con gente nueva, pero enlazando con la antigua en todo lo que se pudiera.
Se vuelve a contactar con miembros de la antigua asociación, para implicarlos, no sólo como socios, que ya lo eran, sino como parte de la junta directiva, ya que además de desearlo de todo corazón, daríamos un carácter legal a nuestras acciones, puesto que los estatutos, que eran lo único legítimo que de momento teníamos decían que la junta directiva debía estar formada por la mitad como mínimo de los socios iniciadores, mientras los hubiera.
Algunos de estos señores estuvieron dispuestos en todo momento a formar parte de la futura junta directiva como vocales, ya que según decían ellos, tenían que dar paso a los jóvenes. Fueron: Arturo Valero Zarco, José Zarco y Ezequiel Zarco, que eran de los más antiguos, y Enrique Tirado, que perteneció a la última junta rectora con alguno de los anteriores.
La asamblea general constituyente se celebró el día 21 de diciembre de 1991. La junta rectora que surge de esta asamblea quedó constituida de la siguiente manera:
Isabel Castellano Peñalver, Enrique Tirado Zarco, Mª Aurora Fdez. Tirado, Leandro Quejigo Morales, Arturo Valero Zarco, Ezequiel Zarco Castellano, José Zarco Castellano, José Pedroche Morales, Fermín Moreno Díaz, Emilio Bascuñana Jiménez, Ángel Manjavacas Pedroche y Ángel Gómez Montoya.
En esta nueva junta directiva de la segunda época de la asociación, nos habíamos hecho un sitio dos mujeres, pero todavía, tanto la asociación como la junta directiva seguían estando compuestas, mayoritariamente, por hombres.
Todos pusieron de su parte y cada uno según sus posibilidades, colaboraron para que aquello empezara a marchar. La valía y el mérito de los hombres que formaron parte de esa junta es de todos conocida, pero yo quisiera destacar aquí el papel que jugó una chica, Mª Aurora Fernández, que realizó un extraordinario trabajo y que, quizás, en su momento, no le supimos reconocer.
Era alcaldesa de Mota del Cuervo, en los tiempos que se narran aquí, Teresa Castellano Peñalver y Presidente de Castilla la Mancha, José Bono Martínez.
Pronto, en abril de 1992 aparece el primer número de “Aspas Manchegas” en su tercera época, ya se había editado con anterioridad, 9 de noviembre de 1991 una edición facsímil con todas las revistas antiguamente publicadas.
La asociación comenzó su nueva andadura... Recuerdo una frase que nos empujó en esos momentos: “A los molinos hay que darles aire”... Creo que la dijo Fernando Peñalver en la primera asamblea que tuvimos.
Pronto tuve que dejar la presidencia por motivos familiares. Cogió el relevo Arturo Valero Zarco y muy pronto ocupó la presidencia Arturo Valero Castellano, su hijo, que ha sido presidente hasta el año 2001 y que, con indudable maestría, y clase, ha llegado a conseguir para la asociación el prestigio y nivel que tuvo antaño.
En estos años se han llevado a cabo jornadas y encuentro de Pueblos Molineros, ha habido múltiples contactos con la Cámara de Comercio de Cuenca que apoyó a la asociación en todo momento y gracias a cuyas gestiones en la UNESCO, se pudo crear el CENTRO DE INFORMACIÓN MULTIMEDIA en el molino “Cervantes”.
La revista “Aspas Manchegas” se siguió publicando, cada número mejoraba el anterior en contenidos, en presentación... ¡para eso teníamos a un periodista!, José Pedroche Morales, volcado en la tarea de hacer marchar todos los proyectos de la asociación y de sacar adelante la revista, con un buen hacer insuperable. En el año 2001 toma las riendas de la presidencia Enrique Tirado Zarco, (descendiente como alguno de nosotros del abuelo Doroteo Zarco, “Barbas”, molinero) gran enamorado de los molinos, veterano de la asociación, al que no le importa dedicarle su tiempo y que trabaja por ella con inagotable ilusión.
Ya en esta época se edita el libro sobre el capítulo VIIIº de “El Quijote”, “Los molinos de Don Quijote de la Mancha”, que fue presentado por Don José Bono el 22 de mayo de 2002 al tiempo que recibía el título de quijote Universal y se ponía la primera piedra para un nuevo molino.
Estamos de nuevo a un alto nivel regional y nacional. La asociación se ha ganado el respeto de instituciones y personalidades.
En estos catorce años de nuevo caminar, la asociación ha convivido con ayuntamientos que han cambiado de signo político en justa alternancia y según el deseo de los votantes. Además de Teresa Castellano Rodríguez, han sido alcaldes estos años: Feliciano Mayorga Tarriño y el actual, Alfonso Escudero Ortega.
Los molinos que, por iniciativa de Joaquín Piqueras y sus amigos, fueron surgiendo de sus escombros, siguen ahí, expectantes, vigilantes, como símbolos que queremos y debemos mantener allí arriba. ¿Qué moteño no siente la necesidad de mirar a sus molinos de vez en cuando?
Pero a los molinos hay que darles aire... los aires de las ideas nuevas, de las nuevas generaciones, energía nueva que venga del Norte, del Sur, del Este o del Oeste, transforme todos los proyectos en hechos palpables, en empresas que lleven adelante a nuestro pueblo.
Nuestra asociación, sin olvidar sus raíces, sus inicios, debe mirar hacia adelante, plantearse nuevos retos, apoyar al que piensa y tiene iniciativa... ”moler” y producir la mejor harina, la del progreso, dentro siempre del amor a nuestra tradición y a nuestra sencilla cultura.
Sigamos dando aire a los molinos, sin desalentar y adaptándonos siempre a los tiempos.
¡ Adelante amigos molineros !

Navega por el sumario, para leer los distintos artículos de este número.