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Revista 17

«MERECE LA PENA SEGUIR TRABAJANDO»

  • III Época
  • Julio 2005
  • Por Aspas Manchegas
  • 131 lecturas

Este año no va a pasar desapercibido para Castilla-La Mancha. 2005 no será un año más, tampoco un año cualquiera, es un año en el que muchas miradas están puestas en nosotros, en nuestra tierra, en sus gentes, en El Quijote.
También en el trabajo que desempeñan asociaciones tan valiosas como la vuestra, que nació hace 50 años con el objetivo de preservar el entorno de los molinos de Mota del Cuervo. Es un claro ejemplo de la importancia que tiene el movimiento asociativo para el futuro de Castilla-La Mancha, que debe asentarse sobre el compromiso, la dedicación y la capacidad de todas y de todos para trabajar juntos.
He de agradecer a la Asociación de Amigos de los Molinos de Mota del Cuervo que me brinden estas líneas para poder dirigirme a vosotros, precisamente, cuando celebráis una efeméride tan especial como las bodas de plata de vuestra Asociación, que se gestó en torno a un sueño, proteger esos molinos que inmortalizó Cervantes, y que ahora, 50 años después, puede estar satisfecha de haber contribuido a conservar sus siete molinos, salvaguardando de esta forma un legado patrimonial que forma parte de nuestra memoria histórica.
400 años nos separan del apasionante viaje literario emprendido por don Alonso Quijano, y Castilla-La Mancha mantienen intacta su belleza, salvo que ahora son tierras en las que se ha establecido el progreso y en las que hemos apostado por el bienestar y el desarrollo como se puede comprobar en Mota del Cuervo. Pero en las que también hay parajes que no se deben dejar de visitar como vuestras rutas del Vino, de las Ermitas, de la Artesanía o la de Manjavacas, pues ofrecen al que nos visita la posibilidad de sumergirse en la cultura, la historia y el paisaje castellano-manchego.
En Castilla-La Mancha, no queremos patrimonializar el IV Centenario de El Quijote, pues esta obra trasciende fronteras. Pero sí aprovechar esas estas señas de identidad que, siendo nuestras, son universales para recordar que La Mancha es un territorio real que puede y debe ser visitado, y en el que el lector puede reconocer en los molinos de Mota del Cuervo, Campo de Criptana, Consuegra o los Yébenes a aquellos gigantes que retaron a singular duelo con sus aspas al ‘Caballero de la triste figura’. También pueden revivir la misma experiencia iniciática que embargó a Don Quijote en la Cueva de Montesinos, en Ossa de Montiel, cuando comprendió que las Lagunas de Ruidera son doncellas que lloran ininterrumpidamente por un hechizo del mago Merlín; o respirar la literatura que emana del interior de la Cueva de Medrano, en Argamasilla de Alba, donde dicen los expertos que Cervantes pudo escribir esta obra inmortal.
El Quijote encierra los valores más excelsos a los que podemos y debemos aspirar los seres humanos. Nos habla de utopía, de la firme convicción de que podemos contribuir a construir todos juntos un mundo mejor, donde términos como libertad, justicia e igualdad no sean meras entelequias.
O donde asociaciones como la vuestra, articulada en torno a la protección de su patrimonio, puedan conmemorar su 50 aniversario con la tranquilidad de saber que su trabajo ha fructificado, que su esfuerzo ha merecido la pena, que su dedicación queda ahí, para la posteridad, garantizando de esta forma que las generaciones venideras también puedan disfrutar de esos bellos molinos, que se han convertido en testigos de nuestra historia y de nuestro prometedor porvenir.
Castilla-La Mancha es una Región joven, que se consolida como destino turístico de interior, que se abre a Europa y al mundo con la certeza que proporciona el conocimiento de que va a ser capaz de aprovechar esa nueva realidad autonómica, económica y social, consecuencia de nuestra constitución como Región, que nos permite ser dueños de nuestro propio destino y nos convierte, ahora sí, en los principales protagonistas de nuestra historia venidera.
50 años en la vida de una persona es mucho tiempo, pero en la historia de un pueblo o de una asociación apenas es nada, y sé cuantas cosas se han conseguido. Merece la pena seguir trabajando.
Desde estas líneas quiero felicitar a la Asociación de los Molinos por su encomiable trabajo y por su esfuerzo para preservar el valioso legado que tiene la fortuna de poseer Mota del Cuervo, y enviar a todos sus vecinos y vecinas un afectuoso saludo en una año, 2005, en el que celebramos un libro, El Quijote, y una Tierra, Castilla-La Mancha.

José María Barreda Fontes
Presidente de Castilla-La Mancha

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