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Revista 17

LA MANCHA: PATRIMONIO HISTÓRICO DE LA HUMANIDAD

  • III Época
  • Julio 2005
  • Por Aspas Manchegas
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Declarar La Mancha, lugar de peregrinaje y aventuras de Don Quijote y sus rutas, «Patrimonio Histórico de la Humanidad», ha sido la propuesta que formuló un grupo de intelectuales castellano-manchegos durante la presentación del libro «Las Rutas del Quijote», del autor y sacerdote español Antonio Aradillas, en la Casa de Castilla- La Mancha de Madrid.
La admiración que Antonio Aradillas, y muchos de los presentes al acto, le otorgan a la obra maestra de la literatura mundial quedó claramente reflejada en su intento por promover ante la UNESCO el reconocimiento para Don Quijote y su Ruta de «Bien Patrimonio de la Humanidad», porque la obra de Miguel de Cervantes no solo ha hecho de La Mancha un hito universal, sino que ha sido el libro más editado, después de la Biblia.
Para el autor, subdirector de la revista «Viajes y Vacaciones» y autor de más de 70 obras, muchas de ellas dedicadas a la temática de la mujer en sus distintas dimensiones, Don Quijote de la Mancha es un personaje «ciertamente universal y los que se mueven en su entorno, gracias a la prodigiosa imaginación creadora literaria de Miguel de Cervantes en su novela, son perfectamente conocidos por sus nombres y por sus circunstancias en todos los países».


El acto de presentación del libro «Las Rutas del Quijote», que se edita en conmemoración del IV Centenario de la publicación de «El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha», estuvo presidido por el secretario de la Asociación «Amigos de los Molinos», Zacarías López-Barrajón; el periodista José Pedroche Morales y Nicolás del Hierro, vicepresidente de la Casa de Castilla-La Mancha en Madrid.
En su intervención Zacarías López-Bajarrón, Licenciado en Geografía e Historia, sostuvo que «el libro de Antonio Aradillas está salpicado de texto cervantino y atractivas rutas, recetas gastronómicas, festividades... Es inevitable que el viajero no se sienta seducido por visitar estos lugares que no han cambiado, sino que se han transformado».

17 RUTAS CERVANTINAS
Explica Antonio Aradillas que los atractivos de la Ruta del Quijote no son única y fundamentalmente de tipo geográfico, histórico o paisajístico. Trascienden estas razones y se adentran en los valores sustantivos del alma castellano-manchega de sus protagonistas y co-protagonistas y del propio Miguel de Cervantes, uno de los autores más importantes de la historia de la literatura universal.
«Las Rutas del Quijote» está escrito en 17 capítulos y constituye una expedita y agradable manera de sumergirse desde una perspectiva quijotesca en los municipios que constituyen la Comunidad Autónoma de Castilla-La Mancha, que ocupa actualmente una superficie de 79.230 kilómetros cuadrados, lo que representa aproximadamente el 16 por ciento del territorio nacional.
El contenido de cada uno de esos capítulos van desde las razones turísticas que demuestran que las Rutas del Quijote se han de iniciar por Madrid, pasando por Mota del Cuervo, escenario de varios pasajes correspondientes a la salida de Don Quijote a la búsqueda de aventuras y que se encuentran relatados en el capítulo «De lo que sucedió a nuestro caballero cuando salió de la venta», hasta terminar con las rutas gastronómicas y festivas.
Afirma Antonio Aradillas que «Las Rutas del Quijote habrán de ser, asimismo, rutas de fiestas. En los capítulos del Quijote se hace explícita a algunas de ellas y su lectura y conocimiento constituyen uno de los argumentos de carácter turístico más complacientes y gratificadores».
El Quijote –expresa emocionado- recorrió prácticamente toda La Mancha, de ahí, que esta zona es de por sí camino de trashumancia, cañada, puerto real y travesía, y paisaje y cruce de hidalguía, de caballerosidad, de infanzonía, de hospitalidad y, en definitiva, de quijotismo.
En esta región hizo nacer y vivir Miguel de Cervantes a Don Quijote apodado de «La Mancha», como no podía ser de otra manera, dado el perdurable carácter identificador de sus pueblos, en los que todavía rememora un cantar que aun quedan hogaño muchos quijotes, manifiesta.
Por ello, otra de las propuestas que finalmente quedó expuesta durante el acto de presentación, fue el de instar a las autoridades municipales a que relacionen algunas de las calles de las ciudades con pasajes, nombres, datos de la obra de Miguel de Cervantes, con el ánimo que perdure en el diario trajinar de los ciudadanos castellano-manchegos esta obra universal.

Amanda López Zabala
(Fotografía de Jesús Cruz Manzanero)

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