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Revista 17

«AMIGOS DE LOS MOLINOS» CUMPLE 50 AÑOS

  • III Época
  • Julio 2005
  • Por Aspas Manchegas
  • 130 lecturas

Precisamente en este año del IVº Centenario de la publicación de la primera parte del quijote, celebramos también el 50 aniversario de la fundación de AMIGOS DE LOS MOLINOS.
Con este sencillo escrito, pretendo hacer un poco de historia de la asociación y rendir homenaje a las personas que la idearon y pusieron en marcha, así como a las que han ido luego tirando de ella hasta traerla a este año 2005.
Cervantes, en su capítulo VIII inmortalizaba el elemento más peculiar y característico del paisaje manchego: sus molinos de viento.
Érase un grupo de amigos que en sus tertulias comentaban a veces este capítulo VIII del Ingeniosos Hidalgo Don Quijote de la Mancha y lo relacionaban con lo que había sido antiguamente nuestra sierrecilla. Comentaban ellos que en la Relaciones de Felipe II, hacia el año 1573, se declaraban en la Mota once molinos y decían que en el Catastro del Marqués de la Ensenada figuraban en nuestro pueblo 18 molinos declarados: otro decía que había oído de su abuelo que llegaron a haber 36 molinos..., otro los retaba a subir y contar los «sitios» (montones de ruinas ya casi confundidas con el suelo) donde estuvieron los molinos.
Algunos de este grupo de amigos, eran descendientes de antiguos molineros y veían con tristeza como sólo quedaba en pie el molino Zurdo, todos los demás se habían ido reduciendo a mi montón de escombro que con el tiempo fue haciéndose suelo con el suelo de la sierra.
De estos amigos, el que estaba un poco más «loco» que los demás y de cuya mente salían muchas ideas era Joaquín Piqueras, muy Quijote él. Él fue quien en alguna de aquellas tertulias lanzó la loca idea de levantar algunos de los molinos que nuestro pueblo había ido perdiendo por desidia, por dejadez o porque aquello ya no servía para nada.
La asociación empieza su andadura en abril de 1955. Entre sus socios fundadores están, el ya mencionado Joaquín Piqueras que fue su primer presidente, Vicente y Julio Peñalver Massó, Lucas González, Miguel Cano, Luis García Fernández, Ángel Manjavacas, Miguel Rodríguez, Ezequiel Zarco, Antonio Rodríguez, Teodoro Peñalver, Ulpiano Cano, Julián González, Arturo Valero, José Zarco, que fue presidente sucediendo a Piqueras, etc...
Pronto se asociaron a otros muchos, citaré a A. Mujeriego, Pascual Valbuena, Salomón Zarco, Juan García Fernández, Gabino Ramírez, José Montoro, Félix Palacios, Teodoro Tirado, Rafael Gismero, Cipriano Palacios, etc.... De todos estos nombres salió la primera Junta Directiva, a la que se le da la autorización oficial el 9 de noviembre de 1955.
La última Junta Rectora de a primera etapa, en 1969, estaba compuesta por personas que ya hemos citado a la que se le unieron otros. En esta época era alcalde Don Cipriano Palacios Lillo. Se realizaron una serie de tareas entre las que destaca la reconstrucción, en colaboración con el ayuntamiento, de los molinos que tenemos hoy, a excepción de «El Zurdo».
El primer molino que se levantó fue el «Piqueras». El martes 12 de septiembre del año 1961 se pone la primera piedra de este molino; Joaquín Piqueras ya había muerto. Se fue sin ver cumplida su ilusión.


El 30 de septiembre se decide pedir ayuda económica a todo el pueblo. Se inició una suscripción popular y empezaron las obras. A finales de octubre, el trabajo de albañilería está totalmente terminado; se interrumpieron las obras a falta de la techumbre y las aspas. Se terminó en la primavera siguiente y por fin, el 11 de octubre de 1962 se inaugura el primer molino con una gran pompa y contando con la presencia de autoridades nacionales y provinciales. Ese mismo día se pone la primera piedra del molino «Cervantes».
Ya Cipriano Palacios y el ayuntamiento que presidía estaban implicados en toda esta vorágine.
«El Cervantes» sería inaugurado en 1963. El mismo día de su inauguración, 20 de septiembre, se puso la primera piedra del molino «Goethe», dedicado a Alemania. Luego vendría el Frank Grilparcer, dedicado a Austria, el Alfonso Daudet, dedicado a Francia y el Irak. Todos ellos, ya auspiciados por embajadas y otras instituciones y gracias al esfuerzo y colaboración de Cipriano Palacios, que salvando no pocas dificultades, pero siempre al lado de esta asociación, proyectó a Mota hasta unos niveles jamás imaginados.
Además de la reconstrucción de molinos, la asociación, en estos años, editó algunos boletines y revistas (Aspas Manchegas en sus primeras épocas) y representó a nuestro pueblo en acontecimientos, incluso a nivel internacional.
Las personas que formaron esta asociación eran gentes sencillas, abiertas y llanas de las que sólo la Mancha sabe parir. Tenían visión de futuro, se adelantaron a su época: ya entonces eran europeístas y eso sí... estaban un poco locos, contagiados quizás por la extraña locura del famoso caballero.
Las tareas de la antigua asociación, pasados sus años de gran esplendor, comenzaron a decaer y se estancaron. La asociación cayó en una especie de letargo, pero ahí quedaron los molinos, pero gracias al entusiasmo e idealismo de aquellas personas habían sido reconstruidos.

CONTINUARÁ.

Isabel Castellano Peñalver
Ex-Presidenta de la A.A.M. y Molinera de Honor

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