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Revista 16

Relaciones Molineras

  • III Época
  • Diciembre 2004
  • Por Aspas Manchegas
  • 138 lecturas

RELACIONES MOLINERAS








A LOS MOLINOS DE VIENTO
Aquí en Mota del Cuervo
tenemos siete gigantes
con quien luchó Don Quijote
como nos dice Cervantes.

Y aunque le faltaba un brazo
le sobraba inteligencia
que le dio vida al Quijote
escribiendo una novela.

Don Quijote y Rocinante
y Rucio con Sancho Panza
fueron cabalgando juntos
por la tierra de la Mancha.
En el pueblo del Toboso
de esta tierra tan Manchega
tenia nuestro Don Quijote
a su amada Dulcinea.
En la ruta del Quijote
tenemos a nuestro pueblo
que orgullosos nos sentimos
de haber nacido manchegos.

De la tierra agricultores
molineros y alfareros
con sus carros y galeras
eran todos los moteños.

La vida da muchas vueltas
cambiaron mucho los tiempos
pero en la sierra siguieron
nuestros molinos de viento.

Cuantas vueltas dan sus aspas
cuando va a moler el trigo
con la rueda Catalina
que tiene nuestro molino.

Son como siete tesoros
que tenemos en la Mota
pero hay que cuidarlos mucho
para que no se rompan.

Quizás algunos moteños
no sepamos apreciarlos
pero vienen forasteros
y se quedan encantados.
El tiempo sigue pasando
pero seguimos los mismos
somos una asociación
de Amigos de los Molinos.

Trabajando con empeño
y poniendo mucha ilusión
vamos sacando adelante
esta hermosa asociación.

Trata de cincuenta años
y la formó un tal Piqueras
yo le rindo un homenaje
por tener tan buena idea.
Queremos conmemorar
este Cuarto Centenario
y pedimos vuestra ayuda
para poder celebrarlo.
Parta preparar las fiestas
todos trabajamos mucho
las mujeres y los hombres
sin cobrar ninguno un duro.

Nuestras fiestas son sencillas
pero es un día de ocio
cuando cantamos la llueca
invitando a nuestros socios.

La matanza del cochino
es un día de maravilla
comiéndonos unas gachas
con tocino y con morcillas.

El día ocho de septiembre
fiesta de los molineros
comemos en Manjavacas
caldereta de cordero.

La Virgen de los Ángeles
nos dará su bendición
para seguir trabajando
Con anhelo e ilusión.

Teresa Lozano Huertas.








MOTA DEL CUERVO
Mota de los molinos,
la de los ricos quesos,
la de los buenos vinos.
En donde bendiciendo,
antaño el dios Eolo
el trigo iba moliendo.

Y, en donde, justiciero,
con malvados gigantes
luchó el Buen Caballero.

Mota de las mujeres
en amor dulcineas
y aldonzas en quehaceres,

que con este actuar,
orgullo son del pueblo
y reinas en su hogar.

Mota de los gañanes
que antaño siervos fueron
o pobres ganapanes,

y ahora con su talento
su afán y autonomía
dando de lado al viento,

que esclavos les tenía
a su pueblo le han dado
riqueza y alegría.

En tanto, los molinos
se mueren de añoranzas
al ver pocos quijotes
y muchos sanchopanzas.

BRINDIS EN LA MANCHA
Aquel que a La Mancha viene,
traficante o peregrino
y su gaznate entretiene
con su queso y con su vino,
ya puede andarse con tino
porque su queso ángel tiene,
y es su vino tan divino
que, al marchar, hará el camino;
pero no como conviene,
que lo hará....como con vino.


CAMPO DE CRIPTANA
(Desde el tren)
Campo de Criptana:
en la tierra roja
ruinas encaladas.

En una atalaya
de los briareos
tres siguen en guardia.

Pero ya no pasa
sino Juan Haldudo
¡ Y da una lástima !

Tomás Calleja Guijarro.








HONOR A NUESTROS MOLINOS DE VIENTO
Dentro de esta piel de toro
que es nuestro mapa de España
con sus cinco provincias
está Castilla La Mancha
con sus múltiples castillos
está de historia preñada.

Sus viñedos parecen
un verde manto
en sus dorados trigos
las amapolas
mecidas por el viento
lucen su encanto.

Estos campos generosos
regados por el sudor
de nuestras gentes austeras
trabajando con tesón
mantienen la justa fama
de nuestra tierra manchega.

Esas señoras mayores
marcadas por las arrugas
con un lento caminar
que por la Mancha se ven
en la casa y en el campo
nada les quedó de hacer.

Dejando atrás las faenas
para celebrar las fiestas
lucen sus mejores galas
y canturreando una jota
igual bordan un ajuar
que te hacen una matanza.

Orgullo de nuestra tierra
nuestras raíces manchegas
nuestros molinos de viento
que con sus aspas gigantes
son símbolo de La Mancha
que inmortalizara Cervantes.

En la puerta del molino
lavaba la molinera
y mientras tiende la ropa
canta y alivia sus penas
y a la sombra de las aspas
duerme su niño la siesta.

Entre ventana y ventana
teje una araña su nido
y un lagarto presumido
toma el sol entre las rejas
y al zumbido de las aspas
mil pájaros juguetean.

Mientras el trigo se muele
al calor de la candela
con torreznos adobados
se hacen las gachas manchegas
sazonadas con guindillas
picantes de nuestra tierra.

Sabían a pura gloria
estas comidas camperas
sentados en el suelo
sin mantel, sin servilletas
compartidas con amigos
en sartén o cazuela.

Aunque no existían cimientos
aunque dispersen sus piedras
será una joya inmortal
mientras exista una pluma
vivirán en la memoria
de los que aman su tierra.

También las mejores plumas
dejaron aquí sus huellas
y yo digo con orgullo
como bien dijo el poeta
el mejor libro del mundo
lo escribió un manco en mi tierra.
Leoncia Nieto Cicuéndez

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