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Revista 16

El Teatro como cauce de comunicación universal

  • III Época
  • Diciembre 2004
  • Por Aspas Manchegas
  • 132 lecturas

Estando en puertas el IV Centenario nadie duda sobre el reconocimiento mundial de la figura de Cervantes pero, ¿realmente se conoce su obra y, en particular, el Quijote?
Yo he tenido la gran suerte de pertenecer a una generación en la que el placer de leer estaba por encima de los juegos de ordenador, principalmente porque no existían. También tuve la fortuna de encontrarme con profesores de literatura y filosofía que me inculcaron el amor a estas disciplinas y al teatro, fomentado en casa por mis padres. Por todo ello, saboreé la obra de Cervantes como un manjar exquisito.
La cultura se adquiere desde los primeros años de educación. ¿Cómo transmitir a los jóvenes entusiastas de la game-boy o de la play-station el gusto por el lenguaje, en este caso, del extraordinario Cervantes? Posiblemente haya que buscar nuevos cauces de comunicación, pero hay uno, universal, que perdurará más allá de cualquier tecnología: el TEATRO. El teatro, como la música, va directo a lo más puro del ser humano. Un joven o un adulto incapaz de leer el Quijote por no enfrentarse a su gran extensión, serán absolutamente capaces de involucrarse en el universo mágico que conforman las peripecias que acontecen en la vida de don Alonso Quijano.
Cervantes siempre es un éxito teatral garantizado. Sus «Entremeses» son las obras más representadas del teatro clásico español, tanto por compañías profesionales como aficionadas, por la chispa ingeniosa de sus situaciones y la riqueza de su léxico. Ante el Quijote encontramos un gran molino de viento con el que batallar: hacer una buena adaptación teatral. Algunos dramaturgos lo han intentado y, aún con buenos resultados, siempre son pobres frente a la grandiosidad del texto original. Casi todos extraen los capítulos más conocidos hilando la historia a grandes saltos. Esto ya es una labor importante para acercarnos a esta impresionante obra. Sería también muy atractiva la escenificación de estas adaptaciones en espacios naturales. «La batalla de los molinos» representada en la sierra de Mota del Cuervo con el pueblo y la llanura manchega, como escenografía de fondo, añadiría riqueza y espectacularidad al texto teatral. Hablo de este pueblo en particular porque una buena parte de mí le pertenece y creo que es merecedor de un mayor apoyo para el desarrollo cultural y turístico, además de ser enclave privilegiado para formar parte de la ruta del Quijote.
Sólo queda la creación del proyecto que lleve a cabo esta labor. Es un trabajo complejo pero con la unión de instituciones públicas, empresas privadas y asociaciones sería posible su realización. Desde mi parcela profesional tendré el honor de representar «La entretenida» de Cervantes durante el año 2005 con la Compañía Nacional de Teatro Clásico por toda la geografía española y muy especialmente en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro.

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