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Revista 16

Federico Mayor Zaragoza - Un Amigo de los Molinos

  • III Época
  • Diciembre 2004
  • Por Aspas Manchegas
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Distinguidas Autoridades, Consejera de Cultura, Profesor Mayor Zaragoza, Distinguidos amigos y amigas.
Debo comenzar mi intervención lamentando y mostrando mi preocupación por los tristes acontecimientos ocurridos en Rusia, donde un Colegio (lugar donde emana la educación y la cultura) fue primero secuestrado por terroristas y posteriormente asaltado por las Fuerzas Rusas; como siempre, entre las dos líneas de fuego, niños y niñas, personas desprotegidas que han sufrido la barbarie del ser humano en su peor condición.
Leo la prensa y me conmociono, las imágenes no pueden pasar sin hacernos meditar un momento sobre la gravedad de la situación, y tomo las palabras, aparecidas en el diario «El País», de Forges: «terroristas: ¿qué patria soñáis matando niños y arrasando escuelas?»; y también las de Máximo: «Queridos terroristas: soy un niño ruso, checheno, iraquí, norteamericano, francés, inglés, español, afgano, italiano, árabe...».
Por ello, en esta noche de ambiente quijotesco y soñador, desde el Balcón de la Mancha, Mota del Cuervo, en la que tengo el honor y la difícil tarea de presentar y anteceder a Federico Mayor Zaragoza, estandarte y Profesor de cuantos trabajamos y colaboramos con la UNESCO divulgando la Cultura de Paz, curso un llamamiento a la Paz, así como al cumplimiento integro de la Declaración de los «Derechos Humanos» y de los «Derechos del Niño». Hago un llamamiento del ser humano por y para el ser humano.
Prosigo esta difícil y responsable labor de presentación de nuestro Quijote Universal, personificación de la cultura de Paz, utilizando las palabras del Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez, que muestran la dimensión humana, personal y profesional del Profesor, cuando nos dice... «Si Federico Mayor no existiera habría que inventarlo para Director General de UNESCO. Lo pensé desde la primera vez que lo vi, en la Ciudad de México, en casa de un amigo que nos invitó a almorzar... Entró con sus maneras fáciles, hizo un saludo circular desde la puerta, y antes de estrechar la mano de nadie ya estaba hablando de un proyecto cultural que se le había ocurrido en el ascensor. Al final, apenas acomodado en su sitio, promovió un debate sobre ese y muchos otros proyectos pasados y futuros que ocuparon casi todo el tiempo del almuerzo».
Reconocido Ciudadano del Mundo, y a la vez Quijote y Español Universal, Federico Mayor Zaragoza presenta una larga trayectoria vital y profesional, en la que se puede destacar: Doctor en Farmacia; Catedrático de Bioquímica y Rector en la Universidad de Granada; cofundador del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa, de la Universidad Autónoma de Madrid y del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Entre sus responsabilidades políticas y sociales ha desempeñado los cargos de Subsecretario de Educación y Ciencia, Diputado al Parlamento Español, Ministro de Educación y Ciencia y Diputado al Parlamento Europeo.
En 1978 pasó a ocupar el cargo de Director General Adjunto de la UNESCO y, en 1987, fue elegido Director General de dicha Organización, siendo reelegido en 1993 para un segundo mandato. En 1999, el Profesor Mayor Zaragoza decide no presentarse a un tercer mandato y, a su regreso a España, crea la Fundación Cultura de Paz, de la que es Presidente.
A lo largo de los doce años que estuvo al frente de la UNESCO, el Profesor Mayor Zaragoza dio un nuevo impulso a la misión de la Organización -»construir los baluartes de la Paz en la mente de los hombres» -, al convertirla en una institución al servicio de la Paz, la tolerancia, los derechos humanos y la convivencia pacífica, mediante el trabajo en sus ámbitos de competencia y siempre fiel a su cometido original. Siguiendo las orientaciones del Profesor Mayor Zaragoza, la UNESCO creó el Programa Cultura de Paz.
El 13 de septiembre de 1999, la Asamblea General de la ONU aprobó la Declaración y Plan de Acción sobre una Cultura de Paz, que constituye, desde el punto de vista conceptual y práctico, la máxima aspiración del Profesor Mayor Zaragoza.
Con la Fundación Cultura de Paz, el Profesor continua la labor emprendida como Director General de la UNESCO de impulsar en todos los ámbitos del quehacer humano, el tránsito de una cultura de violencia e imposición a una cultura de Paz y tolerancia.
El Profesor Mayor Zaragoza conoce bien Castilla -La Mancha, conoce también el universo del Quijote y la posibilidad de crear Cultura de Paz a través de nuestro más «Ingenioso Hidalgo y Caballero». Él conoce bien las actividades de la Asociación de «Amigos de los Molinos» de Mota del Cuervo e impulsó la creación de un «Molino de la UNESCO» cuando era Director General de la Organización; él también es impulsor de todo el movimiento UNESCO de Castilla -La Mancha, por eso encaminamos nuestras esperanzas y proyectos para seguir con fortaleza, seguridad e ilusión su firme voz en defensa de la PAZ, la LIBERTAD y la JUSTICIA.
¡¡ Nosotros nos atrevemos!!, por ello deseo recordar las palabras que utilizó el día que tomó posesión del cargo de Director General de la UNESCO, en el mes de noviembre de 1987, el Profesor terminó su intervención citando a Albert Camus en La Peste cuando dice: «yo los despreciaba porque, pudiendo tanto, se atrevieron a tan poco». Federico, sabes que aquí nos atrevemos, «que conocemos para predecir, prever y comunicar soluciones», que osamos, y asumo tus palabras como propias cuando dices «sepamos atrevemos para siempre sin violencia, alzar la voz para cambiar el rumbo actual y poder mirar sin sonrojo a los ojos de nuestros hijos y de nuestros nietos; sin violencia hemos de procurar evitar a nuestros hijos el horror de la guerra».
Es el Profesor Mayor Zaragoza, PROFESOR con mayúsculas, porque entiende la educación como la mejor herramienta para la transformación de la sociedad y para hacer a las personas libres y con criterio propio, como él dice: «nos hemos de educar para ser realmente capaces de actuar como ciudadanos en plenitud, no porque alguien nos dé instrucciones como si sólo fuéramos marionetas. Lo hago porque quiero, porque he reflexionado y he meditado».
Asumimos con responsabilidad de presente y futuro, con la entrega del Título de Quijote Universal, todos los principios de Cultura de Paz. Es sin duda alguna merecedor del Quijote Universal que divulgará con coherencia y energía nacida de la cultura y la educación.
Para concluir, agradecemos Profesor que hoy te conviertas en Quijote Universal, en «Ingenioso Hidalgo» y «Caballero Soñador» para seguir caminando y transmitiendo tu ideal en todo el mundo: «si quieres la Paz, constrúyela todos los días con tu comportamiento». Gracias.

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