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Revista 16

La 1ª edición del Quijote. Antecedentes y Elaboración

  • III Época
  • Diciembre 2004
  • Por Aspas Manchegas
  • 132 lecturas

Anteriormente a la publicación de su obra maestra, Cervantes ya había entregado a la imprenta algunas Novelas Ejemplares y estrenado algunos de sus entremeses, previamente publicados; pero fue en la prisión de Sevilla, donde había comenzado a cincelar los primeros capítulos del Quijote, cuyo fin era ridiculizar los excesos de los libros de caballerías, estando recluido en la misma con el escritor Mateo Alemán.
Habiendo salido ya, Don Miguel de la misma, con un montón de pliegos manuscritos, su primera visita, ya en libertad, es para su camarada de penurias, Mateo. Este, al hojear dichas páginas, le empuja a llevarlo a un librero, para su publicación, al igual que el hizo con su obra “El pícaro Guzmán de Al farache". Ese será el punto de partida en que ambas comienzan a saborear la gloria, que nada ni nadie, podrá ya arrebatarles.
Un buen día, se traslada a Valladolid, donde le visita el librero Francisco de Robles, el cual, ya conoce el manuscrito y le augura un resonante éxito si lo publica, recomendándole que lo haga en Madrid. Ya para la primavera de 1904, Cervantes ha concluido la primera parte, y única, pues, por aquel entonces, la pensaba dejar así. Para ello, le hacia falta un editor, y recurre al hijo de Francisco de Robles, anteriormente citado, llamado Blas; aunque la venta de los derechos, se acostumbraba a hacer mediante escritura notarial, no se ha podido averiguar su cuantía, pero era de suponer que fue de gran importancia, ya que el editor, Blas de Robles, era uno de los mejores captadores de talentos, del Madrid del momento.
Por fin, el día 28 de Septiembre de 1904, concedió licencia el rey Don Felipe III, para imprimir dicha Primera Parte del Quijote y a finales de diciembre, aparece el primer libro por anticipado. Fue tal, el éxito alcanzado, que en 1905 fue necesario reeditarlo cinco veces y no sólo se vendió en España, sino que se llevó a América. Entre Febrero y Abril de dicho año, salieron 85 ejemplares con las naves que partían al Nuevo Mundo desde el puerto de Sevilla. Proliferaban, no obstante, ediciones clandestinas en Valencia, Aragón y Lisboa, no autorizadas por el autor, por lo que pide al Rey, la ampliación del Privilegio para que sólo se permita la impresión en Castilla.

Dicha elaboración, adquirió notoriedad y prestigio en la imprenta de Juan de la Cuesta, en la actualidad, situada en la calle Atocha nº 85. El proceso de impresión, era el siguiente, según los usos de la época:



1. Fundición y confección de las letras de plomo
También llamadas tipos ó caracteres, tenían una medida usual de 25 mm. de altura, y estaban compuestas de dicho material e iban fundidas en una fragua, avivada por fuelle, Una vez líquido, el plomo se vertía en el interior de unos moldes, con las diferentes letras y signos, terminando dicho proceso con un pulido especial.
2. Composición de Textos
Tras completar la fase anterior, una persona llamada el compositor, escogía los caracteres que formaban las palabras y frases, colocándolas en el interior de unas cajas que formaban las columnas del texto.
3. Impresión
Este proceso lo hacía un entintador, impregnando los caracteres con una mezcla de
hollín y aceite de linaza. Esta labor la realizaba tras colocar las cajas de texto en la máquina da impresión.
4. Correción y Encuadernación
Cuándo las hojas estaban impresas, un operario las ordenaba y entregaba al corrector, y este como tal, ordenaba los cambios y correcciones al efecto. Ya el encuadernador, cortaba los bordes salientes de las hojas y las plegaba. Acto seguido cosía las páginas y aplicaba una cola al lomo para que este tuviera consistencia; finalmente añadía la cubierta de piel.
Posteriormente a la exitosa primera edición y las sucesivas, de la primera parte del Quijote, Cervantes concluyó totalmente su obra en 1614/1615. Lo hizo, empujado por la aparición del Segundo Tomo del Ingenioso Hidalgo D. Quijote de la Mancha”, del llamado Alonso Fernández de Avellaneda, pero eso ya es otra historia...

Mariano de San Antonio Lillo
De la Asociación Amigos de los Molinos, de Mota del Cuervo y descendiente de moteños.

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