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Revista 16

El pueblo olvidado

  • III Época
  • Diciembre 2004
  • Por Aspas Manchegas
  • 126 lecturas

Siempre que abro El Quijote y leo su inicio me convence la idea de que Cervantes tuvo que estar algún tiempo en Mota, viviendo en nuestro pueblo. Todos sabemos que ha habido un rumor a lo largo de los siglos, de nuestros antepasados, que el Convento del Verdinal, antiguo Convento de Trinitarios, fuera morada de aquel genio de las letras, lo que ocurre es que hay documento escrito que lo ratifique.
Pero, voy a esa «sentencia» con la que da comienzo a su inigualable libro: «En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme...». Y me he preguntado siempre, ¿qué quería decirnos? ¿Acaso Cervantes tuvo algún problema o contratiempo en La Mota y nos quiso castigar con esa famosa frase? ¿Sufriría alguna enfermedad y le apeteció silenciar su nombre?
Si analizamos la repetida frase llegamos a la conclusión siguiente: en su libro cita El Toboso, Campo de Criptana, Argamasilla de Alba y a muchos más pueblos molineros, pero ¿por qué no cita a Mota? A todos esos pueblos los elimina por el simple hecho de citarlos. Repito, ¿por qué no cita a La Mota si la visitó y posiblemente moró en ella?
Perdonen mi desvarío, pero todo parece querer decirnos que el célebre «manco» tuvo que vivir una época de dificultades, malquerencias y preocupaciones por estos «lares» y quiso silenciar su nombre cuando escribió El Quijote en la soledad de una cárcel donde los recuerdos debieron ser amargos, desoladores y tristes, pues fue la época en la que se fraguó esta maravillosa obra.
Y ahora cuando estamos casi a las puertas de celebrar el IV Centenario de la publicación de tan magnífico trabajo y una vez descifrados los componentes de la Ruta del Quijote, los moteños deberíamos pedir para Mota que en nuestra sierrecilla, enriquecida por disponer de siete Gigantes Aspados se crease la «Ciudad de los Molinos», la cual serviría de punto de referencia para la citada Ruta de dimensiones inconmensurables, pues no olvidemos que es mágico cogollo molinero y cervantista que forman El Toboso, La Mota, Campo de Criptana, Argamasilla de Alba, etc, etc, debería ser la Base de Operaciones de este Centenario y de ahí partir hacia el resto; a continuación, seguir la Ruta.
Espero que ese «Pueblo Olvidado» que fue La Mota, no vuelva a ser olvidado una vez más y pueda ser uno de los «Pilares» de la RUTA QUIJOTESCA.

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