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Revista 14

Los Manchegos, ejemplo en su integración cordobesa

  • III Época
  • Septiembre 2003. Extraordinario
  • Por Aspas Manchegas
  • 113 lecturas

Queridos amigos:
Acepto de buen grado la invitación que se me hace desde la revista «Aspas Manchegas», para dirigiros unas palabras.
Empezaré -como moteño que soy- enviando un saludo junto con una felicitación a la Asociación de «Amigos de los Molinos», que tan buena labor viene realizando a favor de la conservación y difusión de los molinos de viento, no en vano es una de las más antiguas de España, en su género, y que surge como consecuencia de las inquietudes y de la visión de futuro de un gran entusiasta, como fue Joaquín Piqueras, muy amigo de mi familia y un auténtico Quijote Universal, al que no tuve la dicha de conocer.
Por otro lado, también, desde la Presidencia de la Casa de Castilla La Mancha en Córdoba, quiero saludar a los que, como yo, un día tuvieron que salir de su pueblo, y que reunidos en las Casas Regionales, luchan por mantener vivas sus raíces. Lejos quedan ya, los tiempos en que las Casas estaban compuestas en su mayoría por gentes que, víctimas de las circunstancias, se aislaban de su entorno exterior, sin acabar de integrarse en el mismo y sufriendo la distancia con una desmesurada nostalgia.
Actualmente las componen gentes más abiertas, totalmente integradas en las ciudades, que tan gentilmente los han acogido y que disfrutan con sus vecinos, cuando celebran Las Jornadas Cervantinas y se sienten muy orgullosos de poder compartir con ellos lo mejor de nuestras costumbres. Nuestro Socio de Honor y manchego de pro, D. Ángel Aroca Lara lo describía de esta forma en las páginas de un diario local:
«Los manchegos de Córdoba, al menos los que yo conozco, que son bastantes, no viven aquí en permanente exilio, se han integrado en la ciudad y la han hecho suya, son devotos de S. Rafael y de la Virgen de los Dolores, forofos del Córdoba Club de Fútbol, cuyas venturas y desventuras gozan y sufren en carne propia. Lo contrario sería una torpeza supina, amén de una desconsideración imperdonable... En ello estamos pero sin perder el norte de nuestro origen, «que el hombre sin raíces -tal lo dijo Eladio Caballero, poeta de La Mancha- es como el gallo, de vuelo corto».
Somos embajadores de La Mancha en las regiones donde habitamos y, como buenos Quijotes, tenemos que luchar contra muchos molinos, en tan fiera y desigual batalla a sabiendas de que la victoria es complicada, estos son entre otros: La lucha contra las instituciones, cuyas subvenciones nos llegan con cuentagotas e insuficientes en la mayoría de los casos para poder llevar a cabo nuestros proyectos. También tenemos que luchar contra otros molinos mucho más difíciles de batir, como son la desidia y la apatía de muchos paisanos, a los que tenemos que ilusionar y motivar.
Por último a todos los que de una forma u otra, estén relacionados con La Mancha, animarles a que todos vayamos al unísono con el fin de no duplicar esfuerzos y no seamos cicateros en la constancia y en el buen hacer y aprovechemos esta oportunidad única, de poder «bolear con las gordas», que con la celebración del CUATROCIENTOS ANIVERSARIO de la primera edición del Quijote, se nos brinda; siendo capaces de conseguir que la Mancha resuene por los cuatro puntos cardinales. D. Miguel se sentirá orgulloso de haber colocado en esta tierra a su Héroe y posiblemente quiera acordarse de algún lugar como podría ser La Mota del Cuervo, no me cabe la menor duda.
Esperemos, pues, que los vientos nos sean propicios y podamos ver reflejado en resultados los esfuerzos realizados.
Termino, no sin antes ofreceros mi colaboración tanto la propia como la de la Casa que represento, la que a partir de este momento podéis considerar como vuestra.
¡Ánimo y adelante! Un fuerte abrazo.

FERNANDO TINAJERO RIQUELME
Ingeniero Técnio de Telecomunicaciones
Presidente de la Casa de Castilla La Mancha en Córdoba

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