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Revista 12

NOS ALIENTA A POTENCIAR LOS "AMIGOS DE LOS MOLINOS"

  • III Época
  • Agosto 2002
  • Por Aspas Manchegas
  • 115 lecturas

Queridos Amigos de los Molinos:

Como sabéis soy sacerdote, hijo de Mota del Cuervo, y muy orgulloso de mi identidad moteña y manchega que llevo allá donde voy, y por supuesto, con gran cariño a mi pueblo y a todo lo moteño que constituye su identidad, que llevo siempre muy dentro.

Hace ya nueve años que me ordené sacerdote, y mi ministerio me ha llevado a pasar por distintas parroquias. Actualmente estoy en Villalpardo, en el extremo Oeste de Cuenca, limítrofe con Valencia, en plena Manchuela, que es así como se denomina a esta zona de Cuenca, en la que se da la transición entre el final de la Serranía Baja y el comienzo de la Mancha. Tierra de vides, almendros, y olivos, y desde hace unos años de cultivo del champiñón, de los que viven la mayoría de sus gentes sencillas y trabajadoras.

Cercana a la maravilla natural de las Hoces del Gabriel, a las villas cargadas de historia, como Villanueva de la Jara e Iniesta, y vecina a la Ermita de la Virgen de Consolación, centro de la devoción cristiana y mariana de esta comarca.

INVITACIÓN

En fin, si os pica la curiosidad, os invito a visitar esta zona de Cuenca, que es preciosa, que se halla a poco más de una hora de coche desde Mota y que merece la pena conocer.

Después de esta breve presentación, deciros que conozco la revista "Aspas Manchegas" desde su inicio, así como la labor maravillosa que lleva a cabo la asociación de "Amigos de los Molinos", y que animo a seguir realizando.


José Pedroche en el Pregón de la Pasión de este año en la Parroquia de Villalpardo.


Hace ya tiempo que me han animado a escribir un breve artículo de colaboración con la misma, y aunque estaba animado a hacerlo, los quehaceres de mi sacerdocio me han llevado a irlo posponiendo, pues nunca encontraba el momento oportuno. La ocasión ha llegado después que José Pedroche, conocido periodista y amigo de la asociación, viniera a mi parroquia, invitado por mí y por las Cofradías para realizar el Pregón de la Semana Santa de este año, me animara a ello y diera lugar a que este artículo viera la luz.

Como he dicho con anterioridad, es maravillosa la labor que viene realizando en estos años de andadura la asociación de "Amigos de los Molinos", en recuperar, restaurar, conservar, dar a conocer y promover distintos actos culturales y religiosos en los Molinos, que siempre han sido una clara seña de identidad de nuestro pueblo. Guardianes de "El Balcón de la Mancha" que inmortalizara Cervantes en El Quijote, en la desigual lucha que el hidalgo manchego mantuvo con aquellos gigantes.

Testigos de la vida de tantas generaciones, que en ellos molieron el grano para comer el pan de cada día.

Vigías del paso de tantos caminantes en esta tierra de paso de interminables llanuras, y rica herencia cultural e histórica para las futuras generaciones.

RECUERDOS DE NIÑO

Mis recuerdos de los molinos vienen desde mi más tierna infancia. Ir a jugar de niño, a cantar y comer "la llueca", paseos en las calurosas noches de verano, pues en este pequeño altozano siempre soplaba algo de fresca brisa, y se podía charlar de lo divino y lo humano entre estos testigos mudos.

Cuando mis estudios de Teología me llevaron lejos de Mota, siempre que regresaba para las vacaciones, recuerdo como me emocionaba ver su figura en la lejanía en la carretera de Madrid, que me indicaba que estaba llegando a mi pueblo.

Siempre que venían amigos los llevaba a verlos, y a contemplar a sus pies la privilegiada vista del pueblo y de la llanura manchega, orgulloso de este patrimonio, que quizá no hemos sabido valorarlo suficiente. Recuerdo también con pena su estado lamentable, en el que estuvieron muchos años, en un constante deterioro por falta de atención y cuidado.

De ahí que me alegrara mucho el ver como, a impulsos de la asociación y con el apoyo de las autoridades y colaboradores, iban siendo restaurados, iluminados, siendo adecentados por dentro para su visita, y reparada su maquinaria para que los visitantes puedan observar como eran cuando funcionaban y eran tan necesarios en la elaboración de la harina. Cuando he llevado amigos o gente de mis pueblos, hemos pasado a visitarlos, pues muchos, sobre todo los más jóvenes, no habían visto nunca un molino de viento y les gusta mucho esta visita.

RUTA DE LOS MOLINOS

La recuperación de la fiesta de Nuestra Señora la Virgen de Arriba, patrona de los antiguos molineros, con la celebración de la procesión y misa en su honor en los molinos, el día 8 de septiembre, así como la celebración hace unos años de la misa televisada en el día de la carretera, ha sido un verdadero acierto en la promoción de los mismos, y en su labor tan positiva de acercamiento y fomento de la hermandad entre las gentes de Mota en estas celebraciones.

La inclusión dentro de la "Ruta del Quijote", es también una buena idea a tener en cuenta y fomentar, de cara al turismo que cada vez va en aumento, así como los intentos de hermandad con los molinos de Campo de Criptana y Consuegra, de cara a una mayor colaboración en la conservación y promoción de los mismos. Sería de desear que así fuera y poder hacer una ruta de los molinos, que se incluyera en los mapas turísticos, como visitas de interés, o también en colaboración con las distintas administraciones locales y regionales, fomentar la visita de grupos escolares, asociaciones de jubilados, amas de casa, etc., a esta ruta, que todavía muchos no conocen.

No quiero alargarme más, pero sí desde aquí seguir animando los afanes de esta asociación, en la promoción y desarrollo de este rico patrimonio histórico, cultural, tradicional y religioso, porque todo en la vida va más o menos unido, que tiene Mota y su entorno.

Que estos "blancos vigías" silenciosos sigan acompañando el ir y venir de las gentes de Mota, entre afanes, alegrías, tristezas, ilusiones y esperanzas, en ese querer convivir en respeto y libertad, pero con la clara idea de querer colaborar entre todos, por encima de las ideas y convicciones personales, en luchar por un futuro mejor, y en dejar a las generaciones venideras toda esta rica herencia.

Como buen moteño así lo pido a Nuestra Patrona, la Virgen de Manjavacas. Que Ella nos proteja y nos guarde a todos los hijos de la Mota, allá donde estemos.

Un fuerte abrazo a todos.

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