Aspas Manchegas - Asociación de Amigos de los Molinos de Mota del Cuervo (Cuenca)
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Historia de la Asociación de Amigos de los Molinos

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LA ASOCIACIÓN AMIGOS DE LOS MOLINOS:
50 AÑOS AL SERVICIO DE LA CULTURA MOLINERA*


Zacarías López-Barrajón Barrios
Secretario de la Asociación Amigos de los Molinos
Esta comunicación quiere rendir un homenaje a unos moteños que hace 50 años fundaron un colectivo encaminado a recuperar los molinos de viento y su cultura, basada en el respeto, la puesta en valor y la difusión de este patrimonio industrial tan característico de los pueblos de la Mancha y de otros enclaves nacionales y foráneos.

Los comienzos (1959-1961)

Colocación de la primera piedra de uno de los nuevos molinos
La Asociación de Amigos de los Molinos y Museo Manchego, se crea en Mota del Cuervo (Cuenca), el día 6 de abril de 1955; pero unos meses antes ya se fraguaba “la idea” en la mente de Joaquín Piqueras Mujeriego, un comerciante del pueblo que daba vueltas en su cabeza al proyecto de volver a edificar los molinos que antaño se erigían en la pequeña serrezuela de la Mota. No anduvo solo en estos menesteres, sino que se rodeó de un grupo de jóvenes, doce, entusiastas de la localidad que le ayudasen a llevar a cabo su plan y como primer paso, redactar unos estatutos para la legalización de un colectivo que iba a tener como enseñas la protección y difusión de los molinos de viento, a la vez que se crearía un espacio museístico para recoger – y así evitar su extinción- utensilios relacionados con la vida en la casa, en el campo y el trabajo artesano. Siete meses después, el 9 de noviembre de 1955, cuando tuvo el visto bueno del entonces Ministerio de educación Nacional, Dirección General de Bellas Artes y Gobierno Civil de la Provincia de Cuenca, esta asociación fue autorizada por el Ministerio de la Gobernación.

Los estatutos están compuestos de diez capítulos con un total de cuarenta y cinco artículos, que reglan la vida y el funcionamiento del colectivo: desde sus fines, hasta las condiciones de los socios, de los cargos de representación, etc. Esa era la base de la que había que partir para comenzar el camino, pero su fundador puso en práctica otra serie de iniciativas que favorecieran el marco legal que se había establecido:

• Se crearía un órgano de difusión del colectivo: boletín o revista.
• Se buscarían “mecenas” para que sufragasen los gastos de recuperación de los viejos molinos arruinados.
• Se potenciarían los contactos con otros países –los que apadrinasen los nuevos molinos- creando “la viña del mundo”, donde cada uno de estos, tuviera su proporción de cepas y su producción vinícola.
• Se constituirá como centro de iniciativas y de turismo.
• Creación de un fondo bibliográfico
• Creación de un archivo-inventario de los antiguos molinos, que refleje sus nombres “el viejo”, “el rebollo”, “el varillero”, “el tortacheche”, “la molineta”, “el pintón”, “el veterano”, “el coleta”, “el pasiquillas”, “el nano” y “el zurdo”), emplazamientos, etc..
• Se distinguiría la trayectoria de las personas –asociados o no- que hayan prestado un servicio o atención relevantísima a la Organización.

Para acometer el punto primero; se precisaba de un boletín – trimestral- que a la sazón se convirtió en la revista “Aspas Manchegas”, para divulgar todo le referente a la cultura molinera.

El primer número del año 1, en blanco y negro, aparece en septiembre de 1956, doce páginas en las que el propio fundador y presidente interviene con un artículo dedicado al vino. Tres años más tarde, Piqueras, que había trasladado su lugar de residencia de Mota del Cuervo a Barcelona por motivos laborales, fallecía dejando huérfana –en todos los sentidos- a la asociación que creó y sin ver realizados gran parte de los propósitos iniciales.

En honor a la verdad también se habían logrado otros proyectos: recopilar informaciones de archivos sobre los molinos moteños, y realizar un recuento de los lugares (“sitios”) donde estuvieron enclavados. Realizar contactos con poblaciones molineras, tanto nacionales (Campo de Criptana, Guadalajara, Consuegra, Alcazar de San Juan, etc.), como extranjeras (Holanda), que abrían la proyección de la entidad más allá de los afanes puramente localistas con que se cree que se originan. Contar con una masa social cerca de los 120 personas entre los que se hallaban ilustres como el pintor, Benjamín Palencia, el político Ramón serrano Suñer, el literarto Federico torres Yagües, etc. y distinguir a las personas que habían favorecido con su trabajo los fines del colectivo.

El Despegue (1961-1973)

En 1961 se renueva la Junta Directiva en la que permanece un buen número de los fundadores y a cuyas riendas se pone el Doctor Don José Zarco Castellano, no pudo el colectivo encontrar persona más idónea para suceder a Piqueras. Con la nueva directiva el segundo ejemplar – ó número 1 de la segunda época- de “Aspas Manchegas”, veía la luz en marzo de 1962, no sin esfuerzo de los dirigentes y ayudas de los incondicionales. En él hallamos valiosas colaboraciones como las de asiduos de “La Codorniz” como Joaquín Marrodán –Bardaxi- y Julio Penedo, y otros no menos importantes como Federico Muelas, Juan Alcaide, Ramón Lodares, Eduardo, etc.

Además los fondos bibliográficos crecían, gracias a las donaciones de personas y entiades generosas que los hacía llegar hasta Mota del Cuervo; también se habían identificado y marcado en la sierra, hasta veintidós “sitios” o lugares donde antes había algún molino de viento, como se recopilaban datos de archivos y registros, rastreando la historia de los viejos molinos; también se realizaron las diligencias oportunas para que el consistorio local adquiriera en propiedad las tierra donde se situaban los molinos, siguiendo la línea inicial de potenciarlos como futuro recurso turístico y cultural.

Pero no cabe duda de que la acción principal fue la de empezar a reconstruir, sobre sus cimientos originales, los gigantes que habían doblado sus brazos con el paso del tiempo. Las reconstrucciones se hicieron a imagen y semejanza del “Zurdo”, único edificio que quedaba en pie, propiedad de la familia Serrano Suñer, en buenas condiciones. Así el primer molino que se reconstruyó, gracias a generosas donaciones del pueblo de la Mota, la propia asociación y el ayuntamiento, fue dedicado a su fundador y por eso se le llamó “Piqueras”. Su primera piedra se colocó el 12 de septiembre de 1961 en presencia de autoridades y curiosos y se inauguraba el 11 de octubre de 1962. A falta de maquinaria en su interior, se ubicó en él el museo manchego, que alojaría esa colección de objetos relacionados con la vida popular. El acto de inauguración del primer molino se aprovechó para poner la primera piedra de otro molino el “Cervantes”; el resto de edificios, hasta once, serían patrocinados –supuestamente- por los partidos judiciales de la provincia e incluso se planteó la idea de que uno sería patrocinado por la Municipalidad de Cuenca del Ecuador.

El tercer ejemplar –número 2 de la segunda época- de “Aspas Manchegas” sale a la calle el mes de abril del año 1963 y adjunta cabecera en la que aparecen los que intervienen en ella; abre sus páginas con una jugosa entrevista al escritor Rafael López de Haro, que hace la, no menos interesante, afirmación de que la Mota es el pueblo manchego que más se ajusta a la patria de Don Quijote. El siguiente número, correspondiente a esta segunda época es el 3, editado en octubre de 1964 y con su primer Director a la cabeza: D. Miguel Ángel García Brera. Uno de los argumentos principales es la alegría de tener otro molino reconstruido “el Cervantes”, cuya inauguración tiene lugar el día 20 de septiembre del año 1964 y será recibido como el primer monumento en la Mancha que se dedica al genial escritor, ya que no había prosperado –1925- un proyecto del ayuntamiento de El Toboso con su alcalde, D. Jaime Martínez Pantoja, como promotor. Al igual que en el anterior, se aprovecha la presencia de autoridades municipales, provinciales y nacionales para poner la primera piedra del “Goethe” (sobre los cimientos del molino “el Corralillo” o “el Rebollo”, propiedad de Salomón Zarco junto con el molino “el Viejo”) y así poner en marcha la idea de que países europeos hiciesen de mecenas en la reconstrucción de estos edificios. En este caso, sería Alemania la que iniciase este proceso de mecenazgo, otorgándole al molino el nombre de uno de sus más ilustres hijos literarios. Además hay otra buena noticia, era la de una reconstrucción en el molino “el Zurdo”, que, aunque de propiedad privada, no se descuidan sus trabajos de mantenimiento. Los fondos bibliográficos de la asociación siguen creciendo, así como se enriquece la documentación de la misma con interesantes entrevistas a los últimos molineros o familiares de estos, poesías, relatos, etc. Pero hay también una lamento, que empieza a surgir en este año y que, creemos, arrastra este y otros colectivos; el de la apatía de los socios a la hora de participar en el funcionamiento de la asociación.

Por aquel entonces hay un grupo de personas, enamorados de la Mancha, que van a ser figuras clave del desarrollo de la molinería: en Consuegra (Francisco Domínguez Tendero y Pedro Albacete del Pozo), Mota del Cuervo, Alcázar de San Juan (José Mª Aparicio Arce y Eugenio Molina Muñoz), Campo de Criptana (José González Lara), etc.... A destacar la persona del Director de la oficina de turismo austriaca en Madrid, D. Oskar A. Dignoes Danchakova. Organizador de estupendas tertulias y encuentros literarios en su alfar de Consuegra, tenía un molino en Alcázar y era partidario y promotor de la idea de unión entre los pueblos molineros, así como de su proyección internacional; la Asociación moteña le nombró molinero de Honor.

Aunque pueda sorprender, “Aspas Manchegas” se dejó de editar, pero no por eso dejó de haber proyectos e ideas que desarrollar, amen de continuar levantando molinos en la sierra. Sería hacia 1964 o 1965 cuando surgió con fuerza la idea de erigir un monumento a Don Quijote. Esto provocó reuniones en Madrid con las altas instancias del turismo nacional y de Cuenca; el monumento lo ejecutaría el escultor Víctor de los Ríos, autor de monumentos como el dedicado “al maestro” y “al pastor” (en Cuenca). El material empleado en su construcción –según la idea del moteño Urbano Zarco- podrían ser arados de hierro que donaran cada pueblo de España, para así realizar su estructura. Finalmente no salió adelante la idea y de ello se hizo eco la prensa nacional –ABC- y extranjera –Le Figaro-, argumentando la rivalidad existente entre los pueblos manchegos de Consuegra, Campo de Criptana y Mota del Cuervo.

Se editan, en noviembre de 1965 los Estatutos de la renovada Asociación de Amigos de los Molinos y en ellos aparece, entre otras curiosidades, la creación de una Delegación del colectivo en Madrid, en la calle Paz, nº 4, domicilio de la Casa de Castilla la Mancha en Madrid.

Otro de los hitos de esta fecunda etapa fue la presencia de en el Primer Simposium Internacional de Molinología, que se celebró en Cascáis (Portugal) en el año 1965 bajo los auspicios de la TIMS. En el listado de participantes y representando a España aparecen los nombres de D. Gregorio Prieto (Delegado del Molino-Museo, Valdepeñas), que presentó una comunicación en el encuentro titulada “Cervantes y los molinos de viento”, D. Urbano Zarco Castellano (Asociación Amigos de los Molinos y Museo Manchego, Mota del Cuervo) y D. Eladio Morales y Fraile, Madrid.

La labor de recuperar edificios en la sierra continua; así, el 14 de mayo de 1967 se inaugura el molino”Frank Grillparzer”, nombre de un reconocido poeta y dramaturgo austriaco, que, a la postre, fue la nación europea que lo apadrinó. En su interior se encontraban paneles con la historia y cultura austriacas. Ese mismo día se ponía la primera piedra de el molino Fray Luis de “León” que se erigiría en honor del belmonteño más ilustre.

Finalmente, otro de los logros importantes de esta etapa fue la creación, en 1969, del Patronato Local de los molinos y el monumento al Quijote, que no era otra cosa que establecer un foro municipal (Ayuntamiento-Asociación) para aunar fuerzas en pos de logra un objetivo común: el beneficio de Mota del Cuervo.

La crisis (1973-1991)

Molinos en la Época de la Decadencia
El 4 de marzo de 1973 dimite el Presidente José Zarco Castellano y por unanimidad de todos los asistentes a la Asamblea General en la que se enmarca este hecho, es nombrado Presidente Honorario en consideración a su trabajo y lo conseguido en sus dieciocho años de mandato al frente de la Asociación.

A él le sucedería otro hijo del pueblo de Mota del Cuervo, el abogado Miguel Palacios Massó, que renovó la junta Directiva, incluyendo en ella a personas de campo de Alcázar de San Juan, Criptana y Consuegra, además de contar con algunos miembros iniciadores del colectivo.

Los proyectos eran ambiciosos e interesantes, y todos ellos bajo la premisa de revitalizar la asociación: se harían reuniones en pueblos molineros y se comenzó con una en Consuegra. Se instituiría el “día nacional del molino de viento” –23 de abril-. Se pretendía que se declarara Monumento Nacional al molino de viento, además de poder conseguir un “Plan Nacional de conservación y rescate del molino de viento” y por último, contactar con los poderes públicos para la creación de un fondo nacional que permita la reconstrucción y conservación de los molinos de viento.

No cabe duda de que el mayor logro, aunque alejado de los proyectos iniciales de mecenazgo en cuanto a la reconstrucción de molinos de viento que iba dirigida a países europeos, fue que se inaugura el molino de Irak (el 30 de mayo de 1975), cuyo nombre era el del presidente de este país por aquellos años Ahmad Asan al-Bakr. Este acto coincidió con el aniversario del discurso de José Antonio Primo de Rivera a las falanges manchegas en Mota del Cuervo, por lo que acudieron las autoridades políticas provinciales. El molino fue decorado y ambientado con diferentes objetos típicos de este país como alfombras, cerámica, esculturas, etc.

Dos años más tarde, en 1977, se cede en molino Fray Luis de León a Francia, pasándose a llamar Alphonse Daudet, famoso literato autor de la obra “Cartas desde mi molino”.

A partir de este momento se va a ir cayendo en la más absoluta decadencia, afectada por los cambios políticos del momento y por la desidia de sus dirigentes. Gran parte de sus archivos, inventarios, etc. se depositan en el ayuntamiento con la esperanza de que algún día resurgiera y poner toda esta información al servicio de la nueva directiva y asociados. Los grandes perjudicados de todo este asunto son los propios molinos, que al igual que sucede con el colectivo caen en la más absoluta ruina, mostrando un paisaje desolador en la sierra moteña.

El resurgir (1991-2001)

Un grupo de jóvenes moteños, al igual que pasara en su fundación, deciden revitalizar la adormecida e inactiva asociación; su primera actuación fue la de volver a editar la revista “Aspas Manchegas” (9 de noviembre de 1991), recuperando en un número facsimilar aquellos primeros números para que los más jóvenes conozcan la labor del colectivo y sirviera como acicate para recuperar los ánimos perdido durante estos años.

La decepción en estos comienzos llega al comprobar que aquella documentación depositada hace años en el ayuntamiento ha desaparecido y con ella, un trozo importante de la historia y orígenes del colectivo.

Se forma una junta directiva (1 de diciembre de 1991) al frente de la cual se sitúa una mujer, Isabel Castellano Peñalver -primera presidenta de la historia de la entidad- ayudada por esos jóvenes y otros veteranos que conjugaban ilusión y tradición para ponerse en marcha de nuevo, que contuviera los cuatro primeros números de la misma. El número 1 de la tercera época -la actual- salía en abril de 1992 con los buenos augurios de políticos municipales, provinciales y regionales, además de contenidos muy variados, que mantenían secciones de antaño y muchas novedades.

Se vuelven a establecer contactos con pueblos molineros como Campo de Criptana, a través de la “Asociación de Hidalgos Molineros”, El toboso, Casa de Castilla la Mancha en Madrid, etc. También se abre una nueva etapa de relaciones con el consistorio local, al que rápidamente se le solicita la adecuación aparcamiento, museo, iluminación de la sierra, etc.

En cuanto a aspectos legales se vuelven a revisar los estatutos, que son aprobados conforme a la ley de Asociaciones de 24 de diciembre de 1964, por resolución de 24 de septiembre de 1992. En este año, la presidencia es abandonada por la persona que la ocupa y es uno de los fundadores, D. Arturo Valero Zarco, el que se hace cargo de la misma, pero en poco menos de un año (5 de diciembre de 1993), le sucede su hijo Arturo Valero Castellano, accede a ella unos meses después. Podemos hablar aquí de otra etapa prolija para el colectivo, que, aparte de continuar con la edición de ”Aspas Manchegas”, manteniendo al frente de la misma a una persona Licenciada en Ciencias de la Información y con experiencia en las cuestiones de prensa: José Pedroche Morales, pues no en vano colaboraba con los diarios ABC, Ya y revistas como Signo, etc.

Uno de las primeras cuestiones que aborda esta directiva es la de adecuar la sierra y sus molinos, para lo que se piden subvenciones como la del programa Vº Centenario del descubrimiento de América, que permitió recuperar el conjunto de molinos: reposición de aspas y mecanismos que las hacen girar, rehacer cubiertas de madera dañada, restitución de toda la carpintería de puertas, y ventanillos, nueva pavimentación interna con losas de barro y arreglo en barandillas de escaleras. Estas actuaciones propiciaron la concesión de un diploma, dentro de los Premios Europa Nostra por esta restauración (1 de diciembre de 1994). Además contactaron rápidamente con los propietarios del molino el Zurdo, la familia Serrano Suñer, que respondió favorablemente a los informes que indicaban la necesidad de arreglar el edifico y que quedase acorde con el resto.

Respecto al viejo sueño (años 60) del monumento, hubo tentativas para retomar el proyecto de su construcción; una de ellas fue en 1997, gracias a la mediación del presidente de la Cámara de Comercio de Cuenca, D. Rafael Araque Pérez, que viajó, junto con el presidente de la asociación, hasta París para entrevistarse con el Director General de la UNESCO, D: Federico Mayor Zaragoza, para solicitar su ayuda en la construcción del monumento. No pudo ser en esta ocasión, pero se trajeron el compromiso de crear un Centro UNESCO en un molino (“el Cervantes” ) de la sierra moteña.

En 1998 se lleva a cabo las gestiones oportunas con la Junta de comunidades para conseguir dotar a un molino de maquinaria completa para que volviese a moler y así recordar el viejo oficio y contar con un atractivo turístico sin igual. Las diligencias dieron su fruto y se pudieron adquirir un par de piedras de un molino de luz que había en el pueblo y contar con la sabia experiencia de carpinteros molineros de la localidad que ejecutaron todas las obras de carpintería. El 28 de mayo de 1999 se inauguraba el molino con su maquinaria al completo con la asistencia del Secretario General de la UNESCO en España.

En otro orden de cosas se llevaron a cabo muchas iniciativas de muy diversa índole como: creación de una muestra de pintura (abril de 1992), se recuperaron fiestas tradicionales como “las Lluecas” –segundo domingo de cuaresma- La celebración de “la Virgen de Arriba,” patrona de los antiguos molineros de Mota del Cuervo,– primer domingo de septiembre- y la matanza del cerdo –último sábado del año- , que serviría también como día del socio. Se promovió la recuperación y restauración del pozo de la nieve, en las inmediaciones de la sierra de los molinos, así como la recuperación de “rodillos de era” para colocar en la sierra (1996). Se reconstruyó un molino en una céntrica plaza del pueblo (el molino de Santa Rita), se mantuvieron relaciones con otros colectivos como los hidalgos molineros de Campo de Criptana o el doble hermanamiento con la Asociación de Amigos de los Molinos de Palma de Mallorca (1993/94), se organizaron foros y encuentros para la promoción y defensa del patrimonio molinero, como la Jornada de Turismo (1993) y el I Encuentro de Pueblos Molineros (30 de noviembre de 1996). Se publicó una monografía “Los molinos de Don Quijote de la Mancha” o versión del capítulo VIIIº de la obra cervantina desde la óptica de más de 30 estudiosos y continuó la publicación de la revista “Aspas manchegas”, vieron la luz ocho números (del 3 en 1994 al 10 en 2000) .

En definitiva, una etapa muy fecunda que acaba con el relevo del presidente, tras casi nueve años de mandato y una ardua, pero fructífera trayectoria.

La consolidación (2001-hasta nuestros días)

A mediados del año 2001 cambia la presidencia de la asociación a Enrtique Tirado Zarco, que llevaba a varios años (desde 1993) de Vice-Presidente, y por tanto mantiene una línea continuista del proyecto asociativo anterior.

Respecto de la realización del monumento (en acero y hierro, de 15 m. de altura): en el mismo año, ya fallecido Víctor de los Ríos, el escultor leonés, José Ajenjo Vega, discípulo suyo, ofreció una conferencia en Mota sobre el proyecto del monumento y confeccionó una nueva maqueta que fue presentada al Presidente José Bono Martínez cuando fue nombrado Quijote Universal en el año 2002, distinción que se crearía ese mismo año –junto con la de Dulcinea-, para reconocer los méritos, esfuerzo, afanes e ilusiones que cotidianamente hacen tantas personas en beneficio de la humanidad en lo cultural, social, científico, etc. Desde ese primer nombramiento se han sucedido otros como los de D. Federico Mayor Zaragoza - Dª Ofelia Martínez Muñoz (2003), D. Fernando Savater - Dª Mª Paz López Álvarez (2004) y D. Santiago Grisolía García - Dª Carmen Quintanilla Barba (2005). Estos nombramientos dan todavía, si cabe, más relevancia al colectivo a nivel nacional e internacional, a la vez que se complementan con las distinciones de Moliner@s de Honor en atención a los servicios para con el colectivo de tantas personas.

Otro de los logros importantes es la creación de una página web: www.aspasmanchegas.com, que permitiría llevar la cultura molinera a través de la red a cualquier parte del mundo, fundamentada en la divulgación electrónica de la revista, que se complementa con la aparición de noticias, enlaces, etc.

En cuanto a la difusión de la cultura molinera, además de continuar con la revista (del nº 11 de 2001 al nº 17 de 2005 + un suplemento), se crea el Premio de Cuentos “Briareo” (año 2003), que hoy alcanza su tercera edición y se consolida como uno de los certámenes de relato corto más atractivos a nivel regional. Estas publicaciones han llevado a la asociación a estar presente en la feria regional del libro. Además de haber celebrado y publicado (5 de septiembre de 2004) el Segundo Encuentro de Pueblos Molineros y acudir a distintos foros internacionales relacionados con la molinología: Tarrasa (1998), Alcázar de San Juan (2001) Cartagena (octubre de 2001) y Palma de Mallorca (mayo de 2003).

Hay una potenciación importante del aspecto turístico de los molinos, para lo que se realizan objetos de merchandising, folletos informativos, visitas guiadas, actividades variadas, etc...teniendo las moliendas de los primeros domingos de mes como especial punto de atención.; todo ello sin apartarse ni un ápice de los estatutos e ideas iniciales que ya contemplaban el desarrollo de este aspecto.

Muchos dicen que por qué no se siguen reconstruyendo molinos, pero lo cierto y verdad es que eso es algo muy costoso y que se debe pensar muy bien, teniendo en cuenta que los vaivenes políticos, a nivel municipal, aunque no lo parezcan, afectan a la hora de acometer y ejecutar cierto tipo de proyectos. Pero no por ello faltan bancos, papeleras, indicaciones, reparaciones, etc. que también denotan el compromiso del colectivo. Además se han adaptado los estatutos a las exigencias legales.

La ampliación de la masa social también ha sido otro de los aspectos que más se ha trabajado, llegando a ser, hoy día, más de 500 asociados (de toa la geografía nacional y del extranjero), que contribuyen al sostenimiento y engrandecimiento de la entidad. Muchos de estos socios han permitido que se recuperen documentación del colectivo que estaba perdida o se daba por irrecuperable, pero aún queda material por recuperar.

Finalmente destacar las buenas relaciones con las administraciones: la Junta de Comunidades de Castilla la Mancha, la Diputación Provincial de Cuenca, Universidad de Castilla la Mancha, la UNESCO, y la Administración Local, que han sido compresivos y fieles colaboradores en muchas de las empresas que se han acometido, a la vez que continúan renovándose y ampliando los contactos con otras asociaciones, colectivos, ayuntamientos, particulares en pro de la defensa, y difusión de la cultura molinera. etc. En el terreno de la iniciativa privada destacar el papel de patrocinadores –grandes y pequeños- que siempre han estado, están y estarán prestándonos su apoyo y a los que no dejamos de “molestar” para cualquier iniciativa que ponemos en marcha. Y se mantienen contactos con asociaciones, colectivos y ayuntamientos afines en España (Consuegra, Campo de Criptana, Belmonte, Palma de Mallorca, Alicante, etc.) y el extranjero (Amigos de los Molinos de Francia).

Conclusiones

A la hora de concluir pretendemos ser objetivos y resaltar :

1. La singularidad del colectivo desde el mismo momento de su creación.
2. El carácter pionero de esta Asociación en cuestiones como: la defensa, recuperación y difusión del patrimonio molinero, la promoción del turismo de interior a través de este patrimonio industrial y el mecenzazgo de países extranjeros en las labores de recuperación de los molinos.
3. Marcado carácter internacional. Desde su creación hasta ahora ha tenido la idea de la pluralidad y el aperturismo como pilares de su gestión, aunque no siempre ha podido llevarse a cabo.
4. La realización de un monumento a Don Quijote como ideal que ha ido diluyéndose debido a su alto coste económico y al impacto que produciría un proyecto como este en la sierra, aunque no por ello se deben buscar alternativas a la misma idea, validísima desde su concepción.
5. Las magníficas relaciones con administraciones públicas y privadas, que le aportan un prestigio ganado tras cincuenta años de existencia.

Bibliografía

(1970). Estatutos-Memoria de la Asociación Amigos de los Molinos.
RODRÍGUEZ MOLINA, Mª.JOSÉ.(2002). Guía del patrimonio arquitectónico de Mota del Cuervo.
VV.AA.(1963-2005).: Revista Aspas Manchegas.Todos los números.

* ESTE TRABAJO SE PRESENTÓ COMO COMUNICACIÓN EN EL Vº CONGRESO INTERNACIONAL DE MOLINOLOGÍA CELEBRADO EN ALCAZAR DE SAN JUAN (Ciudad Real) en OCTUBRE DE 2005 Y SE ENCUENTRA EN PRENSA.

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